domingo, 25 de diciembre de 2011

Eres tú.

No lo entiendo, mas sin entenderlo sé que eres tú.
Eres tú la que habita mis sueños, eres tú quien me hace sonreír, eres tú la princesa de mi cuento, es en ti en quien pienso cada segundo, es a ti a quien mis labios ansían besar...
Si, eres tú, claro está...

martes, 6 de diciembre de 2011

Tiempo.

  Cobijado entre ripios me hallo, escondido de aquello a lo que llaman cortedad, pero, ¿es lo mas sensato? no importa, mas me debería importar.
  Cojo fuerza y salgo, pero hay algo que me impide avanzar, caminando con firmeza, tras largo tiempo, contra esa barrera, al fin la consigo atravesar.
  ¿Y ahora qué?, ¿soy libre?, que mas da, también soy la morada de nostalgia, a quién me vendiste sin siquiera preguntar.
  Tiempo, es lo que me queda por aportar, mas, ¿valdrá la pena?, quién sabe, pero lo pienso averiguar.

Inmerso en deseos.

  Al fin llegó el momento, al fin mis labios rozaron los suyos, las pulsaciones se aceleran, mi mente se congela y no piensa en otra cosa mas que en ese beso, mis manos recorren su espalda suavemente, con dulzura. Me separo, la miro a los ojos, sonrío, sonríe, y esas palabras que durante tanto tiempo tuve presas hallan la libertad haciéndose escuchar en el silencio de nuestra mirada de forma susurrante... Te quiero.
  Son las dos de la mañana y hasta mañana mis brazos rodearan tu cuerpo, no te dejaré marchar a no ser que lo hagas conmigo. Los astros están de mi parte, y salen a flote, quedando así sumergidos en un mar de estrellas, una noche preciosa.
  Llegó su hora, llegó la mía, llegó el mañana. No quiero, mas no tengo más remedio, he de separarme.
  No puedo dormir, no hago mas que pensar en ella, su sonrisa, su mirada, sus caricias... Pero al fin caigo golpeado por el sueño. Despierto, y muero, al saber que nada fue real.

lunes, 5 de diciembre de 2011

Hola.

Sí, soy yo, ¿quién si no?, yo convertido en palabras buscando la esencia de la escritura irrumpiendo en esta cual civil infiltrado en la CIA buscando venganza, mas no la encuentro.
  Pero, ¿quién soy yo?, eso ahora no importa, lo importante es que estoy aquí y que no me iré hasta haber hallado lo que busco.
  Quién sabe, quizás no me vaya nunca, o quizás sea esto lo único que sepáis de mí, mas lo dudo.
  Tímido hasta escribiendo, timidez, sentimiento del cual ignoro la forma de desprenderme.
  Podría continuar diciendo estupideces, pero en su lugar me despido, mas un hasta pronto no me parece suficiente, pero tampoco encuentro las palabras adecuadas, así que tomároslo como os plazca.